Háblale a tu bebé con tus propias manos

Los primeros meses de vida, tiempo en el que el bebé empieza a identificar sonidos, imágenes, sabores,…pero lo más importante de todo, identificar a los seres más importantes, PAPA Y MAMA. La mejor manera para comunicarte con ellos en esa primera etapa de vida es a través del TACTO. A través de los masajes los padres fortalecerán los lazos afectivos con su hijo, le aliviarán de cólicos y le ayudarán a relajarse.

No es fácil dar un masaje perfecto al bebé.

Lo primero es conseguir un ambiente tranquilo y de temperatura agradable. Otro punto importante para conseguir un buen masaje es que el papá o la mamá se concentren en ello y no piense en otra cosa y no esté pendiente del reloj.

Un masaje de 15 minutos puede ser satisfactorio para el bebé, si durante ese tiempo además aprovechas para hablarle a la vez, él irá relacionando tus manos, tu voz y el beneficio que tiene ese tiempo.

La etapa ideal para empezar con esta comunicación a través del tacto es a partir del mes de vida. Es conveniente dar un masaje diario y si es posible a la misma hora. El mejor momento del día para el masaje es sin duda después del baño.

Vamos a explicarte cómo puedes hacer un buen masaje. Te ayudará usar una crema hidratante.

Puedes empezar con una ligera presión por el centro de la barriguita en la parte inferior de las costillas y arrastrar las manos hacia los costados del bebé, puedes repetir este movimiento unas 10-15 veces. Seguidamente a este movimiento se recomienda hacer movimientos circulares en la barriguita en el sentido de las agujas del reloj, esto ayudará a prevenir posibles cólicos, puedes realizar este ejercicio durante 4-5 minutos.

Otro ejercicio fundamental para ayudar a la digestión de bebé es sujetar los pies del bebé y doblar las piernas llevando las rodillas al abdomen. Aguanta esa postura durante 8-10 segundos y vuelve a la posición inicial, repite este movimiento 4-5 veces.

Para masajear su piernas, sujétalo de los muslos y deslizas tus manos de manera suave hasta los pies, con este movimiento verás cómo tu bebé se siente relajado y puede que te eche alguna sonrisa.

Para terminar un masaje de brazos, sujétalo de los hombros y desliza tus manos de manera suave hasta la punta de sus pequeños dedos, ahí puedes aprovechar y entrelazar sus dedos con los tuyos verás que buena sensación.

Con esta serie de ejercicios te comunicarás con tu bebé a través de tus manos. Aprovecha ese tiempo.

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